¿Por qué hacer yoga al aire libre?

Paola Araneda

Paola Araneda, instructora del centro que inicia sus clases el 15 de noviembre.

El yoga es una práctica ancestral que tiene por objetivo la relajación, la conexión con el entorno y el encuentro con el yo interior. Algunos de sus practicantes opinan que hacerlo en lugares cerrados puede afectar los resultados de esta tradicional disciplina física y mental.

En Santiago hay varios parques donde puedes practicar yoga, pero no son tantos los centros o grupos que se reúnen con un instructor a hacer clases grupales en ellos. “Somos el único centro que hace clases al aire libre. El único centro grande, al menos”, dice Paola Araneda, instructora del Centro Yoga Parque, uno de los precursores en esta modalidad. “Quienes están haciendo actividades yoguísticas y eventos son las municipalidades. La Municipalidad de Providencia tiene un convenio y hace clases en el Parque Inés de Suárez. Nosotros también comenzaremos ahí en noviembre”.

Según la instructora, hacer yoga en espacios cerrados no cambia la totalidad de los resultados: “Se logra quizás más concentración, pero algunos maestros dicen que eso es solo comodidad. Practicar yoga al aire libre implica un mayor desafío, es más complejo, porque hay que saber lidiar con el entorno que es más dinámico: la gente puede pasar trotando, hay niños o perros jugando, automóviles y toda la vida urbana que rodea a los parques. La única forma de encontrar el yo interior es permitiendo que la naturaleza forme parte de la rutina y uno se deje llevar por el aire, por el viento y por la conexión con la tierra”.

El centro Yoga Parque funciona desde 2011. La última vez que hicieron clases masivas fue en el verano. Natalie Silva, instructora del centro, hizo yoga ahí hasta mayo de este año y los otros meses estuvo en el Cerro San Cristóbal con  ‘Yoga en el Cerro’, programa con clases totalmente liberadas. Natalie cree que el único impedimento es el clima ya que, como el verano se ha ido desplazando, la salud de los asistentes puede verse perjudicada si es que estos se descuidan. Esto hace que los instructores de yoga no puedan hacer clases los mismos días y meses que antes, ya que deben acomodarse a los tiempos.

Yoga Parque nace de la necesidad de conectarse con el entorno y entrar en sintonía y frecuencia con la naturaleza. Las próximas clases al aire libre se iniciarán el 15 de noviembre y serán todos los días, menos los viernes. Los espacios en los que podrás disfrutar de la experiencia son: Parque Bustamante, Parque Inés de Suárez, Plaza las Lilas, Plaza Ñuñoa y Parque Forestal. Tres tipos de clases tiene Yoga Parque: Yoga para niños, Yoga Kundalini para adultos y Yoga familiar. Estas apuntan a mejorar la conexión con el entorno, a la forma cómo los niños pueden sentir la naturaleza y cómo tú y tu familia pueden hacer actividades recreativas, al mismo tiempo que conocen los tantos parques de la Región Metropolitana.

Las clases para los adultos tienen un valor de dos mil pesos, con la posibilidad de llevar a un niño. Más información, pronto, en el blog del centro o al correo electrónico yogakparque@gmail.com.

Uno de los últimos grandes eventos en los que han participado en conjunto con Vida Parque, grupo del cual se desprende Yoga Parque, ha sido el Wanderlust Vivo Yoga en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM). El Wanderlust es uno de los encuentros de acondicionamiento de mayor envergadura en la región:

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