Daniela Campos. Foto: Cristian Soto

Entrevista a Daniela Campos: CECREA,  los centros ciudadanos del futuro

Daniela Campos es secretaria ejecutiva de los Centros de Creación CECREA. En el marco de su participación en el próximo Encuentro Nacional de Innovación, Emprendimiento y Gestión cultural, Caja Cerebro Chillán 2015, conversamos con  ella para saber más sobre este programa público que plantea un gran desafío: promover la creatividad de los niños y niñas de todo el país.

 

¿En qué contexto se crea el programa y a qué necesidades obedece dentro de la política pública?

En el programa de gobierno está estipulado el desarrollo de centros para talentos artísticos, originalmente pensando en la ampliación de los centros  Balmaceda en el país. El Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, recibe la medida y la toma como una oportunidad para innovar en el ámbito del desarrollo de habilidades creativas para niños, niñas y jóvenes. Responde con ello a una  necesidad del ámbito escolar: aumentar los bajos niveles de creatividad reflejados en estadísticas de la OCDE y otros estudios, además de la urgencia de construir ciudadanía. Creemos que la cultura es un factor democratizante y los derechos de infancia necesitan ser reconocidos.

Y en ese sentido un programa como este, que nace de una propuesta de programa de gobierno ¿Qué incidencia tendrá en el modelo actual de educación? ¿Dónde se cruzan ambos modelos?

Efectivamente, CECREA resulta en la medida de un programa que se focaliza en niños en edad escolar, entre 7 y 19 años, que busca el desarrollo de habilidades creativas a través del ejercicio de derechos de imaginar y crear. Nuestra metodología busca trabajar con ofertas de laboratorios de creatividad, maestranza, proyectos autogestionados, comunicaciones,  además de contar con un espacio físico que les permite a los chicos acceder a distintas herramientas para apropiarse y desarrollar su creatividad.

En el ámbito escolar, la idea es que el CECREA pueda funcionar extra curricularmente pero también en el marco del currículo, vinculando así los laboratorios creativos con profesores que están requiriendo sistemas innovadores para pasar sus materias, dentro y fuera de la jornada escolar. Ahí está el vínculo, en cómo trabajar con los profesores, la formación ciudadana, aprender nuevas metodologías o distintas metodologías para trabajar con los niños, como son las escuchas, un trabajo participativo donde poner al niño de protagonista. Promover un co-diseño de trabajo conjunto en el desarrollo de ideas, e ir trabajando los factores que de alguna manera impulsan la motivación y la creatividad.

En base a lo que planteas ¿Podríamos decir que los CECREA terminarán siendo las escuelas del futuro?

La idea de CECREA no es ser escuela ni reemplazar al colegio, es complementarlo. Ojalá que más colegios sean como CECREA, porque por un lado esta metodología es muy Montessori, muy Waldorff, hay diversas experiencias educativas que trabajan metodológicamente muy parecido al CECREA. La diferencia del programa es que está pensado desde los niños. En CECREA tenemos un lema “Todo lo que puede ser hecho por los niños, debería ser hecho por los niños”.

¿Cómo se va a medir el impacto del programa?

El programa tiene indicadores, algunos más o menos identificados, como construcción de medición, porque lo que nosotros tenemos que medir es cuántos niños logran acceder a estos procesos creativos a través del ejercicio de derecho, entonces para poder cuantificar ese acceso, tenemos que identificar qué estamos entendiendo como proceso creativo.  Para nosotros, el proceso creativo tiene que ver con la necesidad, capacidad y habilidad de hacer preguntas, de descubrir nuevos mundos, con la habilidad de imaginar. Esas habilidades hay que trabajarlas tanto con los adultos, para que puedan facilitar esa desarrollo, como con los niños, para que las puedan expresar.

¿En qué momento se muta en esta propuesta de la institucionalidad, articulando primero los centros de creación para niños, hasta convertirlos en un programa de estímulo de la creatividad? porque ahí ya no es la infraestructura lo importante, sino el método

Lo que pasa es que primero parte el programa pensando efectivamente en la infraestructura, donde viene derivada una metodología existente, pero cuando propones una metodología nueva hay que crearla. También hubo un cambio de liderazgo, parte del equipo directivo cambia, y este nuevo equipo parte de una metodología participativa para la construcción de los espacios, aunque esos espacios van a estar listos desde el 2017. Cuando tú requieres construir el espacio, se desarrolla la infraestructura que se termina 2 o 3 años  después de iniciado el proceso. Entonces cuando cuentas con la infra la vinculación territorial con el proyecto se pierde si no se mantiene en forma paralela. CECREA dice, si vamos a tener una infraestructura para centros de creación, debe diferenciarse de un centro cultural, de un gimnasio de un colegio, justamente porque los niños no tienen la posibilidad de estar en lugares apropiados para desarrollar la creatividad. Debe estimularlos. Se trata de desarrollar un espacio pero que responda a un programa. El próximo año vamos a partir con un programa en todas las regiones del país, donde haremos convenios con colegios, para hacer distintos laboratorios en distintos espacios, donde los mismos niños vayan validando las distintas actividades, para hacerse cargo de los distintos espacios. Queremos generar espacios donde los niños puedan hacer uso de herramientas que muchas veces no tienen, porque no están a su alcance en los establecimientos educacionales. Por eso se opta por generar un programa que le de sustento y que nos sirva para ir metodologizando, mejorando, probando, co-diseñando, co-construyendo con las distintas comunidades. Partiremos inaugurando espacios transitorios, que serían seis, dos se abrieron el 2014, cuatro se abrirán este 2015, para ocuparlos como piloto, eso nos permite identificar cómo está funcionando este modelo de gestión.

A propósito de este piloto que planteas, cuál es el modelo de gestión que se está trabajando o se propone para la operación de los centros?

El modelo de gestión que planteamos ahora es público, desarrollado desde el Consejo Regional, de cada Dirección Regional, con vinculación programática directa con el equipo de educación de la Dirección Regional, por ende, con el equipo a nivel central, del Departamento de Educación del CNCA, donde se bajan todos los lineamientos y orientaciones pedagógicas y conceptuales. La idea, por eso es un piloto, es ir revisando en cada una de las regiones, cuál será el modelo más apropiado que le de sustentabilidad al programa.

A tu juicio ¿Cuáles son las principales características innovadoras de CECREA?

El principal plus es la idea de volver a los orígenes, vincular el conocimiento a la tierra, a la convergencia más que a la separación de disciplinas, entender el conocimiento como algo natural y no forzado y trabajarlo desde la valoración de los niños como ciudadanos, seres activos con capacidades de poder desarrollarse. Por ejemplo. si vas a hacer un festival de teatro, que en el jurado hayan algunos niños, es involucrarlos en su opinión. En educación se plantea todo el rato cuáles son las metodologías que a los niños les hacen bien, pero nadie les pregunta a los niños qué les parece mejor.

Para finalizar ¿Cuáles son los próximos desafíos más inmediatos del programa?

El principal desafío es el desarrollo de comunidades de aprendizaje, en torno a generar facilitadores en este ámbito, donde efectivamente se pueda co-construir y co-diseñar la relación adulto-niño, niño-adulto en el aprendizaje. El tremendo desafío es que este programa lo hagamos como política pública del Estado, donde el Estado esté invitando, invocando y reconociendo las experiencias que trabajan en el ámbito creativo, incorporando el plus de los niños en esta mirada.

Escrito por Jannel Lobos para Caja cerebro

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