El nuevo color de los campamentos en Antofagasta


En 2014 comenzaron a proliferar las tomas de terrenos en la capital de la II Región y cientos de casas aparecieron por los cerros de la ciudad, que en 2011 contaba con 15 asentamientos irregulares. Hoy son 35 los catastrados por el Gobierno y el 60% de su población corresponde a inmigrantes. Después de los chilenos, la nacionalidad que más se repite es la colombiana. Estas son las historias de quienes viajaron más de dos mil kilómetros y que siguen esperando por un futuro mejor.

Por Paloma Valencia

 

En el campamento "Camino al Futuro", la calle de tierra que lo cruza se llama Circunvalación.
En el campamento “Camino al Futuro”, la calle de tierra que lo cruza se llama Circunvalación.

Marcela (40) tenía dos meses de embarazo cuando un amigo de su pareja los llevó a ver un terreno ubicado en el sector norte de Antofagasta. Hacía un año que había llegado de Cali, Colombia. A los pies del lugar está emplazado el símbolo del progreso minero, la Escuela Fundación Minera Escondida. Al frente hay una gran cancha de tierra y si se camina en dirección al cerro, se puede ver la ciudad de norte a sur. Las placas de las viviendas de madera indican que la calle que cruza el camino de tierra se llama Circunvalación.

Cuando llegaron, en mayo de 2014, habían pocas casas alrededor y el terreno que ellos se tomaron pudo estar habilitado en un mes y medio. La pareja de Marcela dejó de trabajar para dedicarse exclusivamente a construir la casa en la que viven hoy, en el campamento “Camino al Futuro”, con su hija Emily, mientras ella seguía trabajando. “Yo le dije, metámonos para acá que no nos alcanza para pagar un arriendo con lo poco que ganamos. A pesar de lo lejos y el lugar estamos solos y no tenemos que compartir nada con nadie. Cuando arriendas una pieza no sabes con quién vives, entonces ha sido mucho mejor acá”, cuenta la mujer mientras sostiene a su hija entre sus brazos.

 

-¿En el campamento no tienes problemas?

 

-No, aquí la única que hace bulla es ella con sus gritos de bebé. Nadie nos pone trabas ni por el ruido ni por cualquier otra cosa- dice meciendo a la niña.

 

**

 

Marcela es una de las muchas personas de otras nacionalidades que ingresó a Antofagasta en los últimos años. La última encuesta Casen muestra que de 2009 a 2013 la II Región triplicó la cantidad de extranjeros, al pasar de 8.246 a 26.624 personas. Según estimaciones del Departamento de Extranjería y Migración del Ministerio del Interior, los inmigrantes viviendo en la Región de Antofagasta serán alrededor de 57 mil a fines de 2015, lo que corresponde al 7,5% de su población total.

 

Datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en su “Perfil Migratorio de Chile”, muestran que esta ola migratoria es la más grande desde la segunda mitad del siglo XX. La cifra puede ascender y compararse incluso a la migración espontánea promovida por el ciclo histórico del salitre que se dio entre 1880 y 1934. El peak fue en 1907, cuando los habitantes extranjeros llegaron a ser el 4,1% con respecto a la población total de la ciudad. Según esta misma organización, los migrantes en Antofagasta en 2010 eran un 3,70%.

 

La Gobernadora de Antofagasta, Fabiola Rivero, explica que la diferencia de ese apogeo migratorio con el actual es que este tiene otro color y otras características. “Es básicamente una migración femenina, que viene de Colombia, Bolivia y Perú, principalmente de afro descendientes. Esas características la distinguen, pero no es muy distinta a la que hubo principios del siglo XX. Y se da en condiciones parecidas. Entonces seguir negando la esencia migratoria de la comuna es un sinsentido”.

 

Marcela también es parte del 18,8% de migrantes colombianos que hoy viven en situación de campamentos, que llegaron a la capital regional con la esperanza de encontrar un futuro mejor. “Me gusta la playa, aunque no voy mucho. Y me gusta vivir en Chile a pesar de que a una le pasen cosas desagradables. Porque el racismo y la discriminación son fuertes aquí. Aquí somos muchos los que nos vinimos de Colombia a ponerle un sabor y un color distinto a este lugar tan apagado”, dice alegremente.

 

En 2011, los inmigrantes que vivían en situación de campamentos eran de un 5,2%. Hoy, los habitantes extranjeros asentados de manera irregular ascienden al 60% de la población total. Es decir, alrededor de 11 veces más que lo catastrado en esa fecha.

 

Hace cuatros años en la ciudad existían 15 campamentos. Según la última encuesta aplicada por el Gobierno Regional de Antofagasta, cuyos datos se dieron a conocer en noviembre, son 35 en la actualidad. Algunos de estos tienen un año o menos. Como el campamento “Américas Unidas”, que celebró hace un par de semanas su primer aniversario y cuenta con más de 400 familias viviendo allí. Una cifra sólo comparable a campamentos de la zona centro del país, como el Parcela 11 en Viña del Mar, fundado en 1993 y que para 2011 contaba con 465 familias.

 

En el campamento “Luz Divina VI” vive Vanessa (29) junto con su familia. De las más de 60 casas que hay en el lugar es la única decorada con motivos navideños. En Colombia las festividades se comienza a celebrar desde el primer día de diciembre. Afuera de su hogar, en las calles de tierra de La Chimba, los niños juegan con una pelota de fútbol. Corren, ríen y a veces entran a su casa preguntando cosas. La mayor parte del tiempo la puerta se mantiene abierta.

Vanessa llegó a Chile el 16 de noviembre de 2013 junto con su hija Gabriela (10). Su marido, Julio (41), llegó 5 años antes que ellas, en invierno. Sus primeros años fueron duros y el estar lejos fue difícil para el matrimonio. Pero ahorró y ahorró, para poder traer su familia a Antofagasta.

 

En los siete años que lleva en Chile, Julio nunca ha salido del país. El reencuentro de la pareja se dio cuando ambas arribaron a la ciudad. “Cuando llegué aquí empecé a trabajar, pero no nos alcanzaba para poder pagar bien una pieza. Por una razón de fuerza mayor yo quedé sin trabajo y mi marido también. Nunca imaginé vivir así. Llegamos a este campamento sin conocer a nadie. Tocamos una puerta y nos recibieron con los brazos abiertos”, explica Vanessa sentada en el living de su hogar, entre un árbol de Navidad sin decorar y adornos que ella misma hizo, junto con su marido, para una fiesta religiosa típica colombiana que se celebra el 7 de diciembre.

 

La encuesta Casen de 2013, aplicada a inmigrantes en Antofagasta, da cuenta de una situación irregular de vivienda muy distinta entre chilenos y extranjeros. En el caso de las viviendas propias de migrantes, sólo un 28,7% de los encuestados tiene una. Para un extranjero el arriendo es la fuente principal para tener un hogar, con un 63,5%. Si es una persona nacida en Chile las cifras se invierten, con un 64,4% y un 17% en los correspondientes ítems de vivienda propia y arriendo.

**

 

En los últimos años, Antofagasta se ha otorgado el honor de ser “la primera ciudad” en varias categorías: en agua desalinizada, en albergar centros de desarrollos de negocios, en tener cargadores solares de celulares en las playas. También de tener el PIB más alto de una ciudad chilena, US$37. 205 (equivalente a 24 millones de pesos). Y de con contar con un plan especial del Gobierno para la superación de campamentos.

Algunos asentamientos irregulares están construidos sobre matrices de agua y cerca de torres de alta tensión.
Algunos asentamientos irregulares están construidos sobre matrices de agua y cerca de torres de alta tensión.

El Intendente de Antofagasta, Valentín Volta, explica que el aumento explosivo de asentamientos ilegales en la capital regional se debe principalmente al alto costo de la vivienda y a los flujos migratorios atraídos por el desarrollo económico de la ciudad, que requieren satisfacer esa necesidad.

 

Por esto, el Gobierno Regional elaboró un plan inédito en Chile que se firmó en septiembre de 2015 y cuenta con la cooperación tanto de agentes públicos como privados. Este tipo de medidas solo se habían dado en casos de desastres naturales y siniestros, como son el terremoto del 27 de febrero de 2010 y el incendio del cerro La Pólvora en Valparaíso. Con la ayuda de tres ONGs, que son Techo, Fundación para la Superación de la Pobreza y Servicio Jesuita de Migrantes además del financiamiento de Minera Escondida se dio marcha blanca a la medida.

 

La mesa de trabajo se constituyó en abril pasado y además reúne a dirigentes de campamentos, el director de desarrollo comunitario de la Municipalidad de Antofagasta, el seremi de Vivienda y Fosis. Todos los meses se juntan para conversar sobre las directrices y el avance del plan que se aplica en 32 campamentos de los 35 catastrados por la Gobierno Regional.

mapaant copia
Fuente: Gobierno Regional de Antofagasta.

 

Además se estima la ejecución de un plan especial de barrios transitorios, medida que beneficiará a alrededor de 200 familias. El seremi de Vivienda de Antofagasta, Mauricio Zamorano, señala que la intención de estos es darle dignidad y seguridad a la gente con viviendas que contarán con conexiones a los servicios básicos con los que hoy no cuentan en los campamentos. El desarrollo de estos está contemplado para el primer trimestre de 2016 en dos terrenos que ya están definidos: uno que queda en el sector del Regimiento Esmeralda en el sector centro sur de la ciudad, y el otro se ubica en el sector norte de La Chimba.

Un estudio del sitio web Portalinmobiliario señala que el valor de los arriendos en la ciudad serían tan altos como las comunas del sector oriente de la capital. Los  precios fluctúan entre los 500 mil pesos en promedio por un departamento de 70 metros cuadrados a casas de 140 metros cuadrados por más de 1 millón de pesos.

 

Carmensa (48) llegó a tener cuatro trabajos que le permitían acceder a un departamento arrendado, pagar las cuentas, mantenerse y además mandar dinero para Colombia. Eso fue en 2013. Luego de un viaje de alrededor de seis meses a su país natal, en el que logró juntar dinero para ir a visitarlos, retornó a Chile esperando encontrar las mismas oportunidades de laborar.

 

Cuando volvió le costó volver a encontrar un trabajo estable y solo hace un par de semanas que se desempeña como auxiliar de aseo nocturno en un centro comercial. El no tener un sustento la llevó a perder el lugar donde vivía. Al igual que Marcela, una amiga de Carmensa le contó que ella y su marido estaban construyendo una casa en el cerro arriba de Villa Las Condes, en el sector norte de la comuna.  

 

Así llegó y comenzó a construirse una pieza de palos, calaminas y tablas que sus vecinos del Campamento Vista Hermosa Etapa 2 le regalaban. Ya lleva viviendo allí un año y medio. Pero su sueño es poder tener un lugar donde poder recibir a su nieto, quien tiene bajo su custodia en Colombia. “Yo le prometí que me lo iba a traer para que conozca Chile. Y se portó súper bien en Colombia. Me ganó el año. El me prometió y cumplió. Ahora la que estoy viendo como cumplirle soy yo para que venga a estudiar acá”.

 

A pesar de que en Serviu no tienen un programa especial para atender a gente en situación de campamentos, sí aceptan las solicitudes de aquellas personas que están bajo un comité de vivienda para poder acceder a algún beneficio. El seremi Zamorano, explica que existe un déficit que quedó de la administración del ex presidente Sebastián Piñera, ya que se dejaron de construir soluciones habitacionales sociales.

Durante ese período se entregaron subsidios sin estar asociados a un proyecto determinado para que las personas buscaran en el mercado sus hogares. Además en 2011 se determinó que el Ministerio de Bienes Nacionales debía vender terrenos al valor comercial, inclusive al Serviu, lo que impactó de manera negativa. Entre 2010 y 2014 se edificaron 88 viviendas sociales.

 

“Con un subsidio de 500 UF, unos 12 millones de pesos, uno no encuentra ninguna casa y eso fue generando una acumulación de familias con necesidades habitacionales sin ofertas. Más de 1.300 personas tienen subsidios en mano y no pudieron acceder a un hogar” explica.

 

Hoy Antofagasta tiene un déficit total de 21.000 viviendas. Zamorano asegura que no existen problemas de terrenos para construir y se disponen de más 100 hectáreas para desarrollar proyectos habitacionales. El segundo semestre de 2016 contempla el inicio de los dos primeros, ambos en el sector La Chimba. Se esperan construir 803 viviendas definitivas en un terreno de 4,6 hectáreas en el primer proyecto, situado sobre ex terrenos de uso agrícola en el parque Juan López. El segundo contempla un uso de 60 hectáreas en el sector de Altos La Chimba donde se planea construir alrededor de tres mil casas en una primera etapa.

 

**

 

La gobernadora Rivero asegura que como autoridades están conscientes de que la migración en Antofagasta es un tema y que la intención de construir barrios transitorios no es crear guetos de extranjeros. “Nuestra obligación es proteger a la gente que frente a una situación de la naturaleza arriesga su vida o su salud”, dice.

La decisión de llevar a acabo este plan se dio en 2014, cuando se hicieron cargo del “peligroso aumento” de los asentamientos irregulares en las faldas de los cerros, cerca de matrices de aguas y torres de alta tensión. “Estamos colaborando con el Gobierno central  para el tema de los barrios transitorios. El primer criterio de vulnerabilidad que priorizamos fue el de riesgo de aluvión. Entonces aquellas familias que se encuentran en esta situación, y que están completamente identificadas, serán las primeras beneficiadas. Lo que más nos apremia es llegar al invierno de 2016 con personas fuera de zonas de riesgo aluvial”, explica Rivero.  

 

Además existe una presión social en torno a los campamentos y las personas que los habitan.

Es común escuchar comentarios discriminatorios en las calles de Antofagasta. A veces se hacen recurrentes en almuerzos familiares, en conversaciones con cercanos. Y para los ciudadanos inmigrantes de esta nacionalidad es un problema que les afecta principalmente al momento de pedir trabajo.

 

Marcela fue a dejar un curriculum a un local de pollos asados. La chica que estaba atendiendo ahí y que recibió su documento, le dijo que mejor no lo dejara ahí. “Ella me dijo: ‘mira te voy a decir un a cosa, pero no te vayas a molestar, no dejes el curriculum acá porque no te van a llamar. Aquí no les gusta la gente de tu color’. Aquí hay mucho racismo.”

 

Felipe Berríos, quien está viviendo desde principio de año en el campamento “Luz Divina 6”, cree que este tipo de cuestiones se dan porque existe una rivalidad entre chilenos y migrantes. “El colombiano es amable. Se expresa mejor y son más extrovertidos. Son personas bellísimas pero es más fácil tratarlos a todos de manera despectiva por el temor que nos produce que sean diferentes”, sostiene.

 

La cultura colombiana, dice, es mucho más sociable y exuberante que la nuestra. Ese tipo de cosas producen envidia y comienzan a generarse una serie de prejuicios, apoyados por estereotipos previos asociados a las nacionalidades. “El otro día me alegaban que los colombianos se habían tomado el centro y resulta que antes en Antofagasta existía el barrio croata. Pero ellos eran europeos”.

 

El Padre Rodrigo Sandoval, director regional del Servicio Jesuita de Migrantes, también concuerda con que algunos antofagastinos tienen una visión negativa del migrante y que tenerlos en Chile es una tremenda oportunidad para crecer como pueblo. “Es un momento para que podamos aprovechar la riqueza del ser humano, aunque suene a lugar común. Ellos tienen un modo de relacionarse mucho más cálido, de hablar con más calma. Eso ayuda mucho. Debemos mejorar este país junto con ellos y sobre todo Antofagasta, para así ser una verdadera ciudad cosmopolita”, señala.

 

**

 

La alcaldesa, Karen Rojo, emitió un oficio el 24 de septiembre 2015 donde pide el inmediato desalojo de 26 campamentos por parte de las autoridades de Gobierno. Las más de 50 páginas del documento adjuntan fotos, mapas y descripciones de los lugares en los que están asentados. Algunos de ellos ya no existen y otros están emplazados en terrenos que no son ni de propiedad de privados ni de Bienes Nacionales, sino que del Arzobispado de la ciudad.

 

La gobernadora asegura que como Gobierno rechazan completamente la solicitud de la edil. “Es importante que los problemas y los dolores que tiene esta ciudad se tomen con seriedad y no con impronta de populismo. La vulnerabilidad humana tú no la puedes esconder debajo de la alfombra. En Antofagasta hay muchas personas que creen que con actitudes represivas van a solucionar una crisis social. No se va a resolver así”, dice.

 

Rojo ha demostrado abiertamente su oposición a cómo el Gobierno central ha tomado el tema de los campamentos. En una entrevista a la Revista “El Sábado” de El Mercurio respondió a las críticas del subsecretario Mahmud Aleuy, quien trató su propuesta de desalojo de campamentos como “indecente”. “Hace un año y medio en Antofagasta había 15 campamentos y hoy tenemos 53. Con lo que pasó, nosotros colocamos la noticia a nivel nacional, porque aquí existe una crisis de viviendas, lo mismo con los inmigrantes. Lo que yo tenía que hacer era golpear la mesa. Y eso hice”. A las consultas que se le hicieron sobre este reportaje la alcaldesa no quiso responder.

 

Las dirigentas de las asociaciones de campamentos “Juntos Venceremos” y Américas Unidas”, que están trabajando actualmente con el Gobierno Regional, Paula Sampson y Jacqueline Fey, aseguran que no han una visto real preocupación por parte de la alcaldesa en el tema de los campamentos. “En un momento cambió totalmente de opinión. Yo alcancé a trabajar un poco con ella, donde nos decía que quería revertir el asunto. Pero un día sale con que hay desalojar campamentos y hasta ahí no más llegó la disposición”, dice Sampson.

 

Berríos cree que a estas alturas las autoridades ya no son capaces de controlar la situación y que además llegaron muy tarde a proponer una solución. “Están sobrepasados con el tema de la migración y el tema de los campamentos. Entonces te dicen frases clichés pero no se involucran. Les quedó grande el problema y se les fue de las manos”.

 

Existe un claro desacuerdo entre ambas entidades gubernamentales en cómo tratar las cifras de los asentamientos ilegales. En la municipalidad aseguran que ellos tienen un catastro de 53 campamentos pero que aún no manejan el número de familias ni de personas extranjeras que viven en esa situación por un cambio que se realizó a la antigua ficha de protección social, hoy llamada Registro Social de Hogares. Recién en marzo de 2016 podrán tener cifras más claras y oficiales de cuanta gente hay en esa situación.

 

La familia de Vanessa está postulando actualmente a los beneficios para la vivienda definitiva del Serviu gracias a que salieron favorecidos en su comité de vivienda. Sólo están esperando a que les den la respuesta definitiva. Mientras tanto, la media agua en la que viven hoy seguirá siendo su hogar, ya que el proceso para la casa de concreto es largo. El Ministerio de Vivienda y Urbanismo espera reducir el 30% del déficit habitacional de Antofagasta recién para 2021 y ellos desean estar entre los beneficiados.

 

Chile se llena de colores y acentos

Antofagasta es una de las ciudades que mejor reflejan el crecimiento de los migrantes a nivel nacional. En una década más de 237 mil personas aplicaron para una visa de residencia definitiva en nuestro país y actualmente vivirían alrededor de 477 mil extranjeros según estimaciones del Departamento de Extranjería y Migración. Este cambio en los ritmos migratorios ha puesto en jaque el antiguo Decreto Ley de 1975 y el Decreto Supremo, o Reglamento de Extranjería, de 1984.

 

La gobernadora Rivero señala que este tipo de legislación es propia de la dictadura que vivió la nación por 17 años. “La migración fue vista como una amenaza, como algo imposible de detener y sobre esta lógica se ordenó detener la entrada de poblaciones vecinas porque mientras más cercanos hay más posibilidades de enemistades o posibles guerras”, dice.

 

Por esta razón, en 2015 se anunció que se está trabajando un nuevo Proyecto de Ley de Migración, que viene a reformular la normativa actual, además de introducir cambios importantes para agilizar los procedimientos de postulación a visas. Se espera que entre al Congreso a más tardar el 31 de enero de 2016.

 

Felipe Berríos espera que esta nueva Ley se haga pensando en las características geográficas y demográficas de Chile. “El país tiene mucha diversidad y no se puede hacer este tipo de leyes imitando a la de otros países. No es lo mismo tener 20 mil nuevos habitantes en una ciudad de cinco millones como Santiago que en una comuna con menor densidad de población, como Antofagasta”, explica.

 

“Hay mucho aprendizaje que podemos recibir de los extranjeros que viven en Chile y nuestra misión es destruir los mitos que hay en torno a los migrantes. Hay mucha gente que viene arrancando de la violencia. Tu ves una cosa y no al ser humano que hay detrás de eso”, agrega Ixia Mendoza, encargada de campamentos del Servicio Jesuita de Migración en Antofagasta.

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *