Contaminación atmosférica:

El recambio de estufas deja una nube de dudas

El proyecto de recambio de calefactores se profundizó a partir de este año con el fin de mejorar el ambiente, a través de la reducción del uso de leña. Sin embargo, las otras alternativas energéticas son más caras y los actores del sector prevén que el uso de madera se mantendrá en el país. Mientras tanto, el pellet gana fuerza y el mercado energético se reacomoda a las demandas de estufas menos contaminantes.
27 de Mayo de 2014/TEMUCO Vista Panoramica de los altos indices de contaminación que se han registrado los últimos días en Temuco.La Secretaría Regional Ministerial de Medio Ambiente ratificó la cuarta restricción consecutiva a las estufas a leña que emitan humos visibles en Temuco y Padre Las Casas. FOTO:DAVID CORTES SEREY/AGENCIAUNO
27 de Mayo de 2014/TEMUCO
Vista Panoramica de los altos indices de contaminación que se han registrado los últimos días en Temuco.La Secretaría Regional Ministerial de Medio Ambiente ratificó la cuarta restricción consecutiva a las estufas a leña que emitan humos visibles en Temuco y Padre Las Casas.
FOTO:DAVID CORTES SEREY/AGENCIAUNO

 Se vende leña…”, “Leña seca a domicilio”, “Venta leña seca”. En Temuco es muy común ver estos avisos en sus calles y avenidas. En las cafeterías y restaurantes del centro de la ciudad se pueden escuchar diálogos de negociantes entorno a la venta de madera.

En invierno, la leña es el principal combustible para calentar los hogares de esta ciudad, lo que provoca altos índices de contaminación y un problema por resolver para el Estado.

Entre abril y septiembre de este año se registraron 19 episodios de emergencia, 31 de preemergencia y 23 de alertas en Temuco y Padre Las Casas, dos comunas cercanas (La Araucanía).

El caso de la Región de La Araucanía es el más agudo y la punta del iceberg de lo que sucede en el país: en zonas como Talca, Chillán, Los Ángeles y Santiago la contaminación del ambiente también son preocupantes.

La tasa de mortalidad prematura por enfermedades cardiopulmonares, relacionadas a los altos niveles de contaminación atmosférica, asciende a 4.070 víctimas anuales y tienen un costo para la productividad del país de U$590 millones al año, según el Primer Reporte del Medio Ambiente realizado por esta Cartera de Estado.

 

Silvia Manquilef -de 62 años- es temucana y cuenta que en el invierno pasado era casi imposible salir de casa a partir de las 18:00 horas debido a la densa capa de humo que se formaba a partir de ese momento.

Ella está esperanzada que la situación cambie el próximo año gracias al proyecto piloto de recambio de calefactores que el Gobierno está implementando. Manquilef es una de las beneficiarias del subsidio que esta iniciativa entrega para que las personas renueven sus artefactos.

Ella se inscribió al programa y luego de pagar $50.000 el Seremi de Ambiente le entregó un calefactor moderno que funciona con parafina y cuyo valor asciende a $1.000.000.Se lo instalaron hace un mes y por el calor veraniego solo lo enciende una vez al día, sin embargo, el aparato cambió su cotidianidad y mejoró su confort.

Por ejemplo, ya no compra leña y gracias a ello el patio trasero de su casa luce más limpio. Ahora, adquiere una vez al día un bidón del combustible para que funcione el calefactor.

“No huele nada cuando lo enciendo. Es muy fácil de usar”, dice Manquilef. El artefacto cuenta con un ducto que permite que las emisiones salgan a la parte abierta de su hogar.

Marco Pichulmán, seremi de Medio Ambiente de La Araucanía, comenta que una de las metas que se propuso cuando asumió la secretaría el año pasado fue recuperar la confianza de este proyecto porque en el 2013 el plan presentó varios inconvenientes, como equipos entregados que no funcionaban bien.

De la mano del recambio de calefactores, según el Ministerio de Ambiente, también se busca impulsar el mejoramiento térmico de las viviendas y, así, reducir un 67 por ciento la contaminación en las zonas más saturadas de Temuco y Padres Las Casas, en los próximos 10 años.

El ministro de Medo Ambiente, Pablo Badenier, a través de correo electrónico, aseguró que el proceso de recambio de calefactores a leña en ambas comunas para el período 2015-2016 “ha sido tremendamente exitoso”.

Según el Ministro, en el primer llamado para el recambio de este año en esta Región postularon más de 2.500 familias.

En gran parte, asegura Badenier, se trata de adultos mayores que han optado por cambiarse a nuevas tecnologías motivados no solo por ayudar a descontaminar la ciudad, sino también por su mayor comodidad.

El proyecto en el país

 Este año, explica Badenier, también se iniciaron procesos de recambio en las 17 comunas del Valle Central de la VI Región, en las comunas de Talca y Maule, en la VII región; en Osorno, en la X Región; y esperan iniciar a principios del 2016 procesos en Chillán y Chillán viejo, en la VIII región, y Coyhaique en la XI región.

En 2016, el Ministerio de Medio Ambiente destinará más de $3.000 millones en recambios de calefactores a leña a través de su Programa de Calefacción Sustentable. A esto se suma el aporte de los gobiernos regionales, que agrega el compromiso de otros $5.000 millones adicionales y que también son gestionados por este programa.

Entre 2015 y 2016 -solo en Temuco y Padre Las Casas- la meta es renovar 27.000 artefactos; el objetivo es que de esta cantidad, 12.000 sean estufas que no consuman leña sino otras fuentes energéticas, como la parafina, el pellet o el gas.

En esta zona existen 90.000 viviendas, de las cuales el 90% poseen estufas a leña, según datos del Seremi de La Araucanía. Desde el Gobierno se sostiene que en esta Región uno de los orígenes de la contaminación y problemas a resolver es la ineficiencia térmica de la infraestructura que no cumplen con estándares técnicos mínimos. “Gastan mucha energía para mantener la calefacción”, dice Pichulmán.

Para el seremi de Medio Ambiente, se debe resolver el problema de fondo que es el aislamiento térmico de las viviendas. “Si superáramos los problemas energéticos de las viviendas aparecen otras alternativas de combustibles que son viables”.

Con la implementación del proyecto surgen varias interrogantes: ¿qué pasará con el mercado de leña? ¿las personas optarán por las otras opciones más eficientes pero más costosas? ¿la inversión gubernamental rendirás los frutos esperados?

El alto costo de los calefactores alternativos afecta al recambio

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Uno de los objetivos del Gobierno para tratar de aplacar la contaminación ambiental es reducir el uso de leña por medio de la implementación de otras alternativas, como el pellet, el gas o la parafina, que son considerados combustibles menos contaminantes.

A través de los subsidios, el plan gubernamental busca que los ciudadanos prefieran alternativas más eficientes. Los artefactos a los que pueden acceder los beneficiarios cuestan -en promedio- $1.000.000.

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El ministro Badenier aseguró que se busca instalar los artefactos más caros “porque tienen múltiples ventajas y beneficios. Estos emiten 20 veces menos material particulado, no generan contaminación al interior de la vivienda, tienen termostato y programación de operación para maximizar la eficiencia térmica y el ahorro”.

Para conseguir las empresas proveedoras de los calefactores este año se realizaron alrededor de ocho licitaciones, en las cuales participaron en promedio cinco oferentes por cada una.

Según el Ministerio de Ambiente, a las participantes se solicitó el cumplimiento de todos los requisitos técnicos, calidad y seguridad del sistema de calefacción ofertado, para luego evaluar el plan de trabajo, una fase expositiva (donde se presenta el calefactor) y el precio unitario para cada recambio.

En Temuco y Padre Las Casas, los proveedores -al momento- son dos empresas: Amesti y Toyotomi, quienes ganaron las licitaciones para este año.

Eduardo Schleef, técnico que está al frente del recambio de calefactores en La Araucanía, sostiene que en este año se destinaron $1,4 millones para esta propuesta. En el último llamado -que se realizó en septiembre- recibieron 2.400 postulaciones.

De estas solicitudes ya fueron precalificadas 750 familias para la selección final y entrega del equipo. Uno de los principales requisitos, dice Schleef, es que las casas de los candidatos hayan sido beneficiadas por el programa de aislación térmica del Ministerio de Vivienda y posean un calefactor a leña en uso.

Una de las críticas que se hace el pallet -a pesar de su eficiencia- es que es más caro que la leña. Schelef reconoce que el material puede llegar a costar un 40% más que la leña.

Por ejemplo, un metro cúbico de leña -que una familia usa para un mes- cuesta $30.000, mientras que el pellet suficiente para un mes vale $45.000.

El costo del pellet

 Gerardo Islas, mesero en un restaurante del centro de Temuco, cuenta que no se anima a cambiar a un calefactor a pellet porque es más caro y le han comentado que se requiere un mayor mantenimiento y cuidado.

“Quienes ya lo han usado nos comentan que se daña con más facilidad; una estufa de leña no tiene mayores inconvenientes, no se daña”, dice Islas.

Sobre estas críticas, Pablo Rebolledo, gerente Comercial de Amesti, asegura que los calefactores a Pellet son como “cualquier electrodoméstico”, que en algún momento necesitarán mantenimiento debido a que tienen componentes electrónicos y pueden sufrir alguna falla.

“El usuario entiende que eso va a ocurrir y lo compara con una estufa a leña que no falla nunca; puede tenerla 10 años y no falla. Por más que les bajemos el costo a las estufas a pellet hay cosas que no vamos a lograr mejorar por la naturaleza del producto”, sostiene el gerente.

Rebolledo afirma que las estufas a pellet están enfocadas a un segmento de clase socioeconómica media alta. “La leña es el combustible de la clase media baja y no existe una competencia real, debido a la falta de regularización de este material”.

Hasta la fecha, Amesti ha instalado 500 calefactores a pellet solo en Temuco y Padre Las Casas. “El recambio será lento porque los productos son caros, eso hace que se retrase todo el proceso”, concluye Rebolledo.

Esta empresa -que lleva 30 años en el mercado nacional- vende al año 200 unidades de este tipo; con el proyecto gubernamental prevé instalar un total de 1.100 en dos años. Sus productos de la marca La Nórdica son importados desde Italia.

Para el profesor de la Universidad Católica de Temuco Nicolás Schiacappasse -quien también es presidente del Consejo de Certificación de la Leña (Cocel)- hay que entender que el programa de recambio de calefactores solamente es una de las medidas que busca reducir la contaminación

También se debe impulsar el mejoramiento térmico de las viviendas y la regularización de la venta de leña, dice el académico.

Desde el 2005, dice Schiacappasse, se ha buscado fabricar nuevos calefactores más eficientes en el país pero no se ha cumplido el objetivo.

Por esta razón, con el programa de recambio se pretende renovar los calefactores más ineficientes y precarios, como salamandras o estufas sin templador.

“El recambio de calefactores se ha demorado más de lo esperado pero va en pleno avance y en pleno progreso. Su éxito dependerá de que las empresas fabricantes nacionales de estufas a leña mejoren la tecnología para cumplir con las normas de emisión y eficiencia”, explica Schiacappasse.

Los fabricantes

En 2011 entró en vigencia la normativa para la fabricación de calefactores eficientes. Los fabricantes de estufas locales se quejaron debido a que no habían sido consultados previo a la entrada en vigencia de la normativa.

“Sintieron que la norma entraba en vigencia de sorpresa y muchos no acataron”, dice Schleef.

Solo en la región de La Araucanía están registradas 11 empresas fabricantes de estufas, según los últimos datos de la Seremi de esta Región.

El Ministro Badenier sostiene que el Gobierno apoyará en las gestiones a las empresas que quieran mantenerse en el rubro de la fabricación de estufas puedan obtener las certificaciones necesarias para continuar en la industria.

“Si bien en principio los estándares resultarán elevados para las empresas -lo que conlleva a la compra de productos importados que se ajustan a las exigencias- la industria nacional deberá adaptarse a los requerimientos de a poco, como ha sucedido en otros segmentos”, concluye el secretario de Estado.

En la fábrica de cocinas y estufas Krisolt cuentan con la certificación gubernamental para fabricar calefactores a leña con los estándares gubernamentales.

Carlos Molina, gerente de Krisolt, asegura que los estándares que pide el Gobierno “son accesibles” para los fabricantes nacionales, pero que hace falta de información en la industria para adaptarse a estas reglas.

“La mayoría de las fábricas tienen la capacidad para realizar las nuevas medidas, pero por falta de rigor de las autoridades no acatan las normas”, dice Molina.

El gerente de esta empresa coincide que tomará mucho tiempo para que los chilenos se adapten a las nuevas estufas, y sostiene que pasa por un tema hasta “cultural”.

“En el sur de Chile no solo es el tema de los calefactores, hay familias que aún cocinan con leña y eso será complicado de cambiar”, concluye.

La industria del pellet crece a pasos agigantados

Extruded wood pellets such as these, are heated in the absence of oxygen at a high temperature; a process known as pyrolysis. Up to a third of the dry weight of the wood becomes charcoal, while the rest becomes a gas. Most of this gas is condensed into a liquid bio-oil and chemically treated. When the process is complete, about 34 percent of the bio-oil (or 15 to 17 percent of the dry weight of the wood) can be used to power engines. The researchers are currently working to improve the process to derive even more oil from the wood. photo by Peter Frey

 El último invierno fue diferente para Antonia Sepúlveda. El patio de la casa de esta temuquense luce más limpio desde que en marzo pasado le instalaron su estufa a pellet y dejó de comprar leña. “Calienta bien y su funcionamiento es más óptimo. No contamina, el pellet es mucho más limpio y ocupa menos espacio en la casa”.

Al mes gasta cerca de $40.000; 12.000 más de lo que invertía en leña. A pesar del gasto más elevado, esta ama de casa de 65 años está segura de que el costo-beneficio es mayor.

El uso de pellet es una tendencia en crecimiento en el país. Su consumo ha formando un nuevo segmento en el mercado con empresas que le apuestan a su vertiginoso crecimiento.

Andes Bio Pellets es una compañía de Los Ángeles que nació en el 2007 cuando la oferta de esta alternativa energética todavía era incipiente en el país. José Ignacio Viterbo, gerente de esta firma, asegura que la demanda de este producto inició a partir del 2012, debido a que desde ese año ya se comenzaba a buscar soluciones para descontaminar el ambiente de las ciudades del centro y sur.

Para hablar de pellets es necesario, dice Viterbo, saber qué es la biomasa. El empresario explica que esta es un combustible que tiene origen directo de la naturaleza, aunque hay varios tipos que van de la leña a los huesos frutales pasando por el pellet, que es el más utilizado.

Se trata de unos pequeños cilindros de serrín con un diámetro de 5-6 mm y un largo de 10-25 mm. El prensado viene efectuado a alta presión (sin otros aditivos).

Normalmente se venden empaquetados en sacos o bolsas y son muy fáciles de transportar. La venta de pellets se acostumbra a efectuar por kilos. Se deben guardar en un lugar seco para que no se hinchen y pierdan propiedades, ya que la humedad, así como el agua, hace que su combustión sea más lenta y se produzcan más humos.

Las calderas y estufas de pellets tienen un funcionamiento totalmente automático, con programador horario y termostato ambiente, es decir, con automatización de las funciones de encendido y apagado. Dependiendo de la capacidad del depósito y del sistema, se deberá cargar más o menos frecuentemente la caldera o estufa con los pellets.

El usuario de este tipo de estufas debe limpiar las cenizas acumuladas una vez por semana, con la ayuda de un aspirador. Una vez al año se efectuará una limpieza a fondo para retirar las cenizas acumuladas en los distintos conductos del equipo. El año pasado, Andes Pellets produjo 7.000 toneladas (T) del material. El 2015 cerrarán con 10.000 T y la proyección para el próximo año es llegar a las 15.000 T. Con un ritmo de crecimiento interanual del 45%, aproximadamente, su principal cadena de distribución es la cadena Sodimac.

Viterbo asegura que la industria nacional podrá cubrir el crecimiento de la demanda de este producto para el próximo año que subirá gracias a la renovación de los calefactores. “Hemos monitoreado de cerca todas las licitaciones públicas y el interés de las empresas privadas también para incrementar nuestra producción”.

Silvia Parada, administradora de la tienda Leñas Westmill de Temuo, cuenta que su local comercial se ha adaptado a los nuevos requerimientos de la ciudadanía que ya busca combustibles alternativos, por esta razón comercializan pellet. “En este mes lo que más hemos vendido son bolsas de pellet”.

Leñas Watmill comenzó a vender pellet desde hace cuatro años y ha visto cómo su demanda se ha incrementado: en el último invierno el 60 por ciento de sus ventas correspondió a leña y el 40 por ciento a pellet. “Esta tendencia nos señala que en algún momento llegaremos a un 50-50”.

Parada asegura que para la instalación de estos equipos no se necesita nada complicado, solo se requiere tener acceso a una salida de humos.

 La leña está en camino de ser considerada un combustible para regularizar su comercialización

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 Ante la inminente creciente demanda de otros combustibles, el Gobierno busca reducir el impacto en la industria de la leña. Sobre este tema, el ministro Badenier aseguró que están trabajando para fomentar el secado de leña y apoyar a regularizar el mercado de los leñeros, tarea que lidera el Ministerio de Energía.

En este sentido, dice Badenier, existen políticas para avanzar en la regularización del mercado de la leña y sus derivados, donde esperan avanzar hacia productos de mayor valor agregado.

En ello coincide Pichulmán, quien reconoce que el rubro de la leña puede cambiar lo que implicará tener un mercado con más regulaciones, que la leña cumpla con estándares de humedad y dimensiones. Para ello, se busca que la madera sea reconocida como combustible. Para lograrlo, la Secretaría de Energías y Combustibles (SEC) prepara un proyecto de ley que se enviará a principios del próximo año a la Cámara de Diputados.

Por su parte, el catedrático Schiacappasse sostiene que si bien habría una reducción del consumo de leña, eso solo debería afectar al comerciante informal y no a los autorizados; eso es lo que se pretende combatir con el nuevo proyecto de ley.

La leña -al ser declarada como combustible- solo será comercializada por distribuidores con licencia.

Los bosques en la región de la Araucanía comprenden una superficie total de 3.170.943 ha, de las cuales el 15,15 por ciento (480.438,6 ha) corresponde a bosques plantados. De estos bosques, un 55,4 por ciento son de pino radiata, 29,8 por ciento de eucaliptus globulus y 11,6 por ciento de eucaliptus nitens. Las plantaciones forestales la Araucanía conforman el 20,1% de las plantaciones forestales del país.

José San Martín, pequeño comerciante de leña, señala que es “bueno” que el Gobierno busque reducir la contaminación ambiental y que las personas opten por otras alternativas energéticas. Para este pequeño empresario, las ventas de leña no se reducirán debido a que la gente buscará leña de mejor calidad. “No nos preocupa le recambio de calefactores porque es a largo plazo y la leña seguirá siendo más barata”, sostiene San Martín.

Alejandro Beltrán se retiró del negocio de la leña el año pasado por falta de rentabilidad. Desde su experiencia, asegura que la venta de la madera no declinará fácilmente debido a los factores económicos e incluso culturales. “No caerán las ventas, lo único que deben hacer es regularizarlas y controlarlas”, sostiene el comerciante.

El ministro de Medio Ambiente asegura que en el caso de la Región Metropolitana el Plan de Descontaminación contiene una prohibición total de uso de la leña que no es el caso de la VI Región y de las demás ciudades de la zona sur.

Badenier admite que la utilización de este insumo para calefacción está demasiado arraigado en vastos sectores de la población como para impedir su uso.

“Lo que nosotros creemos es que hoy día el combustible leña es parte importante de la matriz energética de nuestro país”, subrayó el titular de Medio Ambiente, dejando claro que “más del 20% de la matriz energética hoy día es leña, es una energía renovable”.

El secretario de Estado admite que esta forma de calefacción representa un problema para la calidad del aire, por lo que la opción sería reforzar el mensaje de privilegiar el uso de leña seca.

Al respecto, sostiene que se debe fomentar su mejor uso, formalizar su cadena de comercialización, de generación, y también estándar de calidad, principalmente la cantidad de humedad que tiene la leña y eso es parte esencial de los planes de descontaminación del sur de Chile.

La leña es el principal combustible utilizado en el área residencial del centro- sur del país. La última encuesta Casen (2013) indica que el 33% de los hogares en Chile utiliza la leña para cocción o calefacción. En la zona centro sur del país (VI a XI región) esto equivale al 74% de los hogares, aproximadamente a 6 millones de personas.

La leña como recurso energético presenta su máxima capacidad cuando se consume seca, pero los comerciantes informales venden leña húmeda a costos reducidos.

El consumo de leña húmeda, según información del Ministerio de Ambiente, trae como consecuencia el aumento del costo en transporte, aumento del costo energético para el usuario final (la combustión incompleta de la leña húmeda reduce su poder calorífico en más del 30%) y como consecuencia final, el deterioro de la calidad del aire.

Pero para Beltrán, a la hora de adquirir el bolsillo manda y a los ciudadanos poco les interesa comprar leña cara.