Niños del Cerro, “Artista revelación en PULSAR 1026, lidera el ascenso del nuevo indie pop chileno

“El tránsito ha sido rápido, súper vertiginoso”, relata Simón Campusano, vocalista de Niños del Cerro, la banda galardonada recientemente como artista revelación en los premios Pulsar 2016, otorgados por la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD). Junto a Ignacio Castillo (guitarra), Felipe Villarubia (bajo) y José Mazurett (batería) sorprendieron cuando subieron al escenario a recibir su premio. “Es el único que se va a ir en micro en la 210 a la Florida”, dijo Campusano en la ocasión.

El galardón fue una experiencia nueva para los músicos. “Nos sentimos más raros que la cresta, fue súper extraño. Nosotros metidos ahí con pura gente de la tele”, cuenta Simón entre risas.

El conjunto ha sorprendido por su sonido original. Sebastián Cerda, periodista experto en música y miembro del jurado que el martes pasado premió al grupo, resalta lo novedoso de su propuesta musical. “Con ellos te pasa algo que tiene que ver con la sonoridad. En el premio artista revelación, si lo ves por el impacto mediático, lo lógico era que ganaran los Marineros. Sin embargo, si estos no terminaron imponiéndose, es porque hay un jurado que supo apreciar una estética diferente”, afirma.

Alejandro Jofré, también periodista y miembro del jurado, complementa. “Es posible hablar de una escena nueva, en la que Niños del Cerro son protagonistas, a partir de una serie de elementos en común: bandas que comparten referentes, tocatas como los ciclos Centro de formación técnica (CFT) y Fisura, sellos colectivos como Piloto y Fisura y medios atentos y dispuestos a mostrar los nuevos talentos”, asevera.

 Aparición explosiva

El cuarteto cuyo nombre hace honor al colegio Cerro Grande donde estudiaron Simón e Ignacio, nació en marzo de 2014. Sus integrantes no superan los 24 años.

En 2015 empezaron a tocar en ciclos de música independiente, como el CFT o el ciclo Fisura, junto a otros grupos de la escena indieground como Patio Solar o Paracaidistas. Todos ellos buscan el autofinanciamiento.

En octubre del mismo año estrenaron su primer álbum “Nonato Coo”, por el cual fueron premiados en los premios Pulsar 2016. El disco habla de momentos de su vida diaria como un viaje en bicicleta o lugares en La Florida, la comuna donde viven Ignacio y Simón. Este último vive en la calle homónima al álbum. En su casa fue donde lo grabaron y ahí también ensayan. “En las canciones hacemos referencia al barrio para aterrizar las letras y que no queden en cosas tan etéreas. Es lo último que hacemos. Antes trabajamos más la parte musical, buscamos texturas, ritmos interesantes”, señala Simón.

Los jóvenes preparan un nuevo disco. “Igual va lento, como a un ritmo natural. No queremos forzarlo”, afirma su vocalista.

 

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