Opinión

Astrología: ni con 13 signos funciona

25 Oct , 2016  

astronomo-ua

Eduardo Unda Sanzana
Director de la Unidad de Astronomía de la Universidad de Antofagasta

En 1930 la Unión Astronómica Internacional (UAI) tomó un acuerdo para estandarizar las fronteras de cada constelación en el cielo. Al contrario de lo que mucha gente cree, las constelaciones nunca han sido algo muy fijo. Piense en las estrellas de la Cruz del Sur. Las cuatro estrellas más visibles son las que la gente identifica como las puntas de la cruz, pero, ¡alto! ¿Por qué no podríamos unirlas de otra manera y hacer la constelación El Volantín del Sur? Y de hecho, estos actos arbitrarios ocurrían en todo el mundo hasta comienzos del siglo XX. Las constelaciones son simplemente dibujos que hacemos a nuestro gusto, representando cosas que nos son familiares, y usando muy aproximadamente las estrellas más brillantes como guía para hacer ese dibujo. Sin embargo, para evitar confusiones, desde 1930 las constelaciones son 88, con límites muy bien definidos por la UAI (pero si quiere dibujar su propia constelación, hágalo… nadie se va a enojar).

Miremos la astrología entonces. ¿Se ha preguntado qué quiere decir que usted sea Géminis? Al decir eso usted afirma que, al momento de su nacimiento, el Sol estaba en la constelación de Géminis. Ya que antes cualquiera podía poner los límites de las constelaciones donde quisiera, esto no era decir gran cosa. El que existieran límites claros para las constelaciones debería entonces haber ayudado a la astrología, pero en realidad contribuyó a poner en evidencia sus problemas. Según la astrología, los 12 signos del zodíaco correspondían a las 12 constelaciones por las cuales el Sol transitaba a lo largo de un año. Ahora que existían límites bien definidos, cualquiera podía dibujar un mapa del cielo y trazar la trayectoria del Sol a través de las constelaciones. Sorpresa. El Sol no pasaba por 12 sino que por 13 de ellas. Peor todavía: Debido a un movimiento terrestre llamado “precesión”, que es similar al que hace un trompo bailando en una mesa, las fechas en las cuales el Sol pasa por una cierta constelación van cambiando con el tiempo. Es un efecto leve, de manera que en la vida de una persona casi no se nota, pero espere 2000 años y hablemos de nuevo. El resultado es que un Aries es en realidad un Piscis y, más generalmente, la astrología ya no representa correctamente lo que está pasando en el cielo.

Pero hay un problema mayor: De las fuerzas que existen en la naturaleza la única que le permite a la materia interactuar a través de grandes distancias es la fuerza de gravedad. Ésta es la misma fuerza que hace que se se tropieza se caiga al piso. Aunque para nosotros esta fuerza parece muy poderosa, su efecto disminuye muchísimo con la distancia. Estamos en la superficie de nuestro planeta, pero basta alejarnos unos pocos cientos de kilómetros y su efecto se hace tan reducido que podemos casi flotar (como vemos hacerlo a los astronautas en la Estación Espacial Internacional). Los planetas están mucho más lejos, y el más cercano lo podemos encontrar recién a varios cientos de millones de kilómetros. La fuerza de gravedad que ejercen sobre nosotros es por lo tanto tan baja que incluso las personas a nuestro alrededor o los aviones volando por el cielo tienen un efecto más grande. La astrología y otras creencias que afirman que estos efectos existen, a pesar de lo que sabemos gracias la ciencia, reciben el nombre de pseudociencias. A pesar de que las pseudociencias ocupan el vocabulario de la ciencia, no ocupan su método, y por esto llegan a conclusiones equivocadas.

, , ,



Comments are closed.