La coctelería sudamericana en el mapa

 

Martín Auzmendi, experto en cócteles
Martín Auzmendi, experto en cócteles

Por Martín Auzmendi,  escritor y miembro de Buenos Aires Cóctel

La coctelería nació y creció en ciudades y puertos de llegada de gente, botellas y tradiciones. Con momentos de auge y decadencia, hoy somos contemporáneos de una resurrección histórica de la coctelería, de un momento en que las fuerzas confluyen de una manera inédita. La comunidad bartender crece y conviven distintas generaciones: los que mantuvieron viva la profesión en los 80 y 90, los que trabajaron en recuperar la en los últimos años y los jóvenes que se suman, viendo un espacio en el que crecer profesionalmente. Así, la coctelería acapara barras en bares populares, restaurantes, ferias y eventos y busca consolidarse en la particularidad de cada ciudad, país y región.

Aunque las capitales inspiradoras de la coctelería siguen siendo Nueva York, Londres o San Francisco, la globalización que es parte del sistema nervioso central de la industria, tiene en ciudades tan distantes y distintas como Berlin, Tokio, Sidney, Atenas, Madrid, Beirut, Hong Kong oAmsterdam, lugares que son referentes para bartenders y bebedores.

Los bares y barras van hilvanando una costura preciosa en las noches de nuestra América. En la región, esta  dinámica escena coctelera tiene a Buenos Aires como capital de desarrollo y muestra puntos de crecimiento inédito en Lima, Bogotá, México DF, Montevideo, Sao Pablo, Rio de Janeiro y Santiago de Chile.

América Latina es pura diversidad, casi enteramente unida por una misma lengua pero con culturas, productos e historias muy distintas. El lugar destacado que ganó la gastronomía peruana o mexicana en el mundo parece marcar un camino para que la coctelería indague en una búsqueda de identidad propia. Un importante desafío está en tomar tendencias de la industria, innovar, ser puramente contemporáneo, pero conociendo y respetando la historia.

Clase Maestra, en Lima;Barra México,en el DF o La Semana de la Coctelería en Buenos Aires buscan convocar abartenders a mostrar su trabajo, pero también crean espacios para formar profesionales que a la vez puedan formar al consumidor y trabajar para que este beba mejor.

Las ciudades necesitan bares que sepan como recibir a los sedientos, a los viajeros, a los extraviados y a los que quieren viajar, disfrutar y descubrir.

Los bares pueden ser puertas de entrada para todas las ciudades, uniendo a la región y a sus bartenders, pueden formar un mapa histórico y nuevo para guiar a los bebedores propios y a los que llegan de todo el mundo. Un mapa para perderse y encontrarse, para beber, descubrir y disfrutar en el camino.