Remedio para la caña física, moral y espiritual según Don Tinto

Don Tinto escribió columnas culinarias en el semanario The Clinic desde 2000 hasta 2007. Sabe comer y tomar. Hoy se lee en la revista Capital y el diario Hoy X Hoy. Desde octubre que está en librerías su guía “25 lugares imprescindibles donde comer en Santiago”, que acaba de lanzar en la Feria del Libro de Santiago. Don Tinto sabe también de recuperación integral.

Por Amaia de Aretxabala

 

Para la caña espiritual

Era 2005. Don Tinto había tenido una bacanal noche de martes y madrugada de miércoles. Debía hacer una entrevista a un ufólogo  a las 16:00. Era enero y el calor de Santiago hacía brillar el pavimento. Arrastrando los pies, Don tinto llegó a Las Lanzas de Ñuñoa, se acercó a la barra y pidió un Fanshop para animar el espíritu.

Al poco rato llegó su entrevistado. Mientras el hombre le hablaba de sus que quehaceres para detectar ovnis, Don Tinto sentía como el sudor le corría por la cara, por el cuello y caía en su camisa. Toda la camisa se iba mojando lentamente hasta que el género se tornaba translúcido.  “Nunca me había parecido tan latero el asunto de los extraterrestres”, confesó. Su frente brillaba como una solución de agua y aceite.

Don Tinto respiró profundo e intentó concentrarse al máximo en las pruebas del ufólogo sobre la vida extraterrestre. Volvió a respirar y tomó la decisión: creer. El milagro sucedió, logró contener un posible desvanecimiento y se introdujo en la historia que escuchaba. El sufrimiento del cuerpo quedó atrás. Don Tinto había experimentado por primera vez un estado mental supremo en el cual la fe lo había llevado a un estado de paz, que su cuerpo con caña no habría podido ofrecerle.

 

Remedio: Tener fe. Concentrarse en lo que está pasando alrededor y confiar en que el espíritu no tiene límites y puede dejar al cuerpo sentado ahí, digno.

 

Para la caña moral

Con el lugar que ha tenido una historia personal es con el restaurante Lomit’s de Providencia. “Terminé viviendo al lado”, dice Álvaro Peralta Sáinz, el personaje detrás del otro personaje que nació en la redacción del periódico The Clinic: Don Tinto.

“Mi peor caña fue en este lugar. Estuve en la barra tomando desde las 12:00 de la mañana, esperando a un amigo para almorzar y ver la Copa Davis, llegaron más amigos…Salí del local oscuro, en la madrugada. Al día siguiente: caña y lagunas mentales. Sólo pensé en llamar al Lomit’s para saber si había sido digno, si había pagado… Esta es una buena manera de remediar la caña moral. La deudas económicas son un buen comienzo y el perdón un buen comodín, dice Don Tinto.

 

Remedio: Pedir perdón. Comunicarse directamente con los afectados aunque sea por vía telefónica o redes sociales. Pagar todo lo que se debe.

 

Para la caña física

Partimos de la base que la caña es de principiantes. Alguien que sabe tomar y se mueve dentro de un rango frecuente de alcoholes, no debería tener mayores desajustes corporales.

“Muchas veces la caña se confunde con una dramática falta de sueño, tanto así que si uno no tuviera caña, pero durmiera muy poco, podría sentirse igual de mal. Las cosas se confunden”, explica Don Tinto, que a estas alturas  ya no es un principiante.

 

Remedio: Volver a dormir, si es posible. Despertar con un buen jugo de frutas, ojalá natural. Si a pesar de lo anterior despiertas con caña y tienes un almuerzo que quieres disfrutar, o una reunión que debes atender, entonces es hora de un Bloody Mary.

 

Bloody Mary

3/4 taza o 150 ml de vodka

3 tazas de jugo de tomate (idealmente natural)

6 cucharadas de jugo de limón fresco

1 1/2 cucharaditas de rábano

1 1/2 cucharaditas de Salsa Inglesa

1/4 cucharada de sal de mar

1/4 cucharada de pimienta fresca

1/4 cucharadita de Tabasco

6 rodajas de limón

 

Mezclar todo en la juguera y servir en un vaso alto, con bastante hielo y una rodaja de limón.