Reportajes

La cruzada de No Más Vivisección

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Desde 2008, una ONG formada por ocho personas busca terminar con la experimentación animal para probar productos cosméticos. Este año, sus integrantes lograron presentar una propuesta al congreso para modificar el código sanitario y terminar con el testeo privado.

El 8 de enero de 2008 marcó un hito para los movimientos animalistas en Chile: tras cinco años de denuncias y protestas, la Universidad Católica clausuraba su Biotario de Primates. En el recinto vivían encerrados 88 monos capuchinos destinados a  la experimentación en ginecología, una práctica que el laboratorio mantuvo por veinte años. Los animales estaban atrapados en jaulas de 70 x 70 cm, reforzadas con mallas metálicas tanto en las paredes como en el piso.

Una agrupación clave para el cierre del Biotario fue No Más Vivisección (NMV), una ONG que se fundó 2005 y busca terminar con la explotación animal. David Gómez, director del grupo cuenta que había gente en el país que ni siquiera sabía sobre experimentos en animales, y quienes sabían, jamás se imaginaron que ocurría en Chile, menos con monos en el centro de Santiago.

NMV nunca fue una organización muy grande, de hecho, hoy cuenta con ocho integrantes activos. Sin embargo, la ONG se mantiene siempre en movimiento: participan en charlas, ferias informativas, trabajos de organización y denuncia. Para concientizar al público, muchas veces se hacen notar con dramatizaciones callejeras que en las cuales simulan experimentar con humanos

Despúes de casi ocho años, en NMV se sienten más cerca del objetivo, pues en enero de este año presentaron un proyecto al congreso que busca impedir testear cosméticos en animales. “Trabajamos en todo lo que fuera promover boicot y difundir información. Estuvimos en eso por años, hasta que en 2014 decidimos seguir el próximo paso en la corte legislativa”, cuenta Gómez.

En Chile, la ley 20.380 plantea regulaciones para la experimentación animal, prohibida explícitamente en la educación básica y media. El artículo 10 de la legislación establece lo siguiente: “Sólo estarán permitidos cuando sean indispensables y no puedan ser reemplazados por la experiencia acumulada o métodos alternativos de aprendizaje”. El documento legal o impone ninguna restricción en el ámbito privado.

Según la ley de transparencia, entre 2011 y 2014 el ISP vendió un total de 674.027 animales para fines de experimentación y la institución ganó $752.810.584 millones por la venta. Además, estas transacciones crecieron en un 5,57 por ciento en los últimos dos años. Los animales más vendidos fueron ratones, solicitados por personas naturales y jurídicas.

El mayor cliente en 2014 fue el Ministerio de Salud, entidad que pagó 130 mil millones por 63.669 roedores. La institución se reservó los nombres de varios compradores, pues alude que es información comercial que puede perjudicar el desempeño de negocios y empresas. Para argumentar esto la institución manifestó que temen represalias contra centros de investigación.

La redacción del proyecto

En No Más Vivisección no trabajan solos. Te Protejo – una organización que certifica marcas nacionales que no experimentan en animales – y Parlamentarios por la Dignidad Animal (PARDA), más conocidos como la bancada animalista, los apoyan actualmente y los representan en el escenario político.

NMV trabajó durante seis meses en un informé técnico de 36 páginas y lo llevaron en octubre de 2015 a los diputados de PARDA. Su foco principal es modificar el código sanitario para prohibir que se registren productos que hayan sido creados como resultado de la experimentación animal. Con esto, La ONG pretende fomentar los métodos alternativos de investigación y prohibir la venta de cosméticos que implicaron crueldad.

El proyecto fue presentado al congreso por Vlado Mirosevic de PARDA. Entre los diputados que firmaron la propuesta de NMV está Cristina Girardi, integrante de la Comisión de Salud. Según la parlamentaria, el ser humano ya no debe verse como superior a las otras especies ya que estas no están al servicio del ser humano como negocio. “Creo que es un cambio de paradigma necesario en nuestra sociedad”, dice.

Girardi piensa que el proyecto puede retomar su impulso en noviembre, cuando termine de ajustarse la Ley de Presupuesto del próximo año. Plantea que entonces los diputados de PARDA se reunirán para presionar a la Comisión de Salud para iniciar su discusión legislativa.

En este camino, Te Protejo, quienes hacen hace investigaciones acuciosas sobre los proveedores y métodos de las empresas que se declaran cruelty free, colaboró como consultora de NMV.

Su directora Camila Cortínez explica que la propuesta de NMV debía tomar bases legislativas, por eso apoyaron su redacción usando entes internacionales como referente. Ella asegura que era preferible una modificación del código sanitario aplicable a más áreas: “Lo pensamos con el Instituto de Salud Pública (ISP) pero nos dimos cuenta que era más seguro hacer algo amplio”.

David Gómez siente que la propuesta llegará a buen puerto y cuenta que tuvo encuentros productivos con la Cámara Chilena de Industria Cosmética .“Los opositores del proyectos se hunden solos. En Europa no es nada nuevo, si acá asocian tu marca con conejitos sangrando no es buen negocio”, dice.

NMV tampoco ha parado su trabajo en terreno. Desde 2008 realizan un proceso de recolección de firmas para poner más presión al proyecto. Hasta ahora han conseguido 48 mil y pretenden conseguir otras dos mil antes de llevarlas al congreso. Es una meta autoimpuesta, pues la ley no requiere un mínimo de rúbricas para apoyar un proyecto.

La experimentación y sus alternativas

Camila Cortínez de Te Protejo dice que la experimentación en Chile no es tan frecuente, pero esta ocurre principalmente en grandes universidades estatales. “El Instituto de Salud Pública (ISP) manda a experimentar de forma individual, no es un requisito estándar”. Según ella la institución no tiene criterios claros para seleccionar a quién solicita testeo de productos sospechosos.

El Director de NMV asegura que hoy existen múltiples formas de reemplazos que no implican crueldad animal, tales como cultivos celulares, pruebas in vitro y modelos computacionales humanos. Hoy en día incluso se investiga método mixto de simulación 3D con inyección celular, forma revolucionaria que en el futuro podría permitir imprimir órganos completos.

Según el informe técnico presentado a PARDA, los sistemas de reemplazos no solo son menos crueles sino también más baratos. El gasto más fuerte es la implementación inicial de los métodos en los laboratorios, pero luego se ahorra el gasto en especímenes. Pero los científicos chilenos se muestran reacios al cambio, tanto por los primeros gastos como por las capacitaciones que implican nuevos procedimientos.

Otra limitante reconocida por NMV es el abanico de tecnologías, pues no existen sustitutos para todas los testeos. Los más eficaces aún se investigan y podría. tomar hasta veinte años de desarrollo. Pese a ello, David Gómez cree que Chile deben potenciarse los reemplazos posibles.

NMV cree que su cruzada aún está lejos de terminar y se mantienen activos. Su plan actual es conseguir las dos mil firmas restantes y sumar más miembros activos a la organización. Para Gómez no importa si la experimentación rindió resultados en el pasado, es ahora cuando debe cambiarse el chip para que la ciencia alcance nuevos niveles éticos.