Sierra Gorda: la comuna donde sobran la plata y los votantes

Los dos pueblos que conforman la comuna tienen piscinas, skateparks, wifi abierto, becas de estudios millonarias patrocinadas por mineras y en cada verano todos los habitantes son invitados por el municipio a unos días en la playa. Pero Sierra Gorda también se ha convertido en un botín político. Son los “acarreados” quienes realmente eligen el concejo municipal.

Sierra Gorda es tan pequeño que si una persona se para en un extremo del pueblo puede ver sin dificultad la otra punta. Todo ello a pesar de estar sobre un terreno plano. Son apenas cinco cuadras de largo por cinco de ancho donde viven permanentemente, siendo generosos en los cálculos, unos 600 habitantes.

Baquedano, ubicado 70 kilómetros al oeste de Sierra Gorda, es similar en tamaño. No más de 8 calles de largo por tres de ancho. En su avenida principal, que antes de que se construyera la autopista era parte de la carretera que unía Antofagasta y Calama, abundan restoranes y pequeños negocios. Algunos de ellos actualmente están cerrados porque no han podido resistir la baja de clientes después de la apertura de la nueva autopista que esquiva el caserío.

Estos dos poblados conforman la comuna de Sierra Gorda, la cual según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), debería tener 3.151 habitantes, aunque según los mismos sierragordinos, son muchos menos.

Son villas donde es común encontrar las casas con las puertas abiertas para que entre algo de viento y refresque un poco los 30 grados que caen sobre la pampa. Pueblos donde todos se conocen… excepto para las elecciones.

Cada cuatro años se repite el fenómeno. Buses, furgones y vehículos particulares repletan los pueblos con afuerinos que llegan sólo para votar. Son los “acarreados”. Gente que no vive en la comuna pero termina eligiendo los miembros del concejo municipal.

Día de las elecciones en Sierra Gorda. Foto: Matías Quilodrán.

¿Pero por qué tanto interés por convertirse en alcalde o concejal de una comuna tan desconocida como Sierra Gorda? La respuesta parece estar en el presupuesto de este pequeño municipio: alrededor de 8.700 millones de pesos al año. Y aunque parte de estas arcas se han transformado en beneficios sociales y modernas obras, otra parte se ha perdido en malas prácticas.

Desde el regreso a la democracia tres alcaldes han sido suspendidos por Contraloría y este año el organismo fiscalizador ordenó que el actual concejo municipal devuelva 72 millones de pesos por viajes al extranjero sin justificación.

 

El concejal que nunca ha vivido en la comuna

-Soy uno de los pocos concejales que tengo un verdadero arraigo con la comuna –dice Diego Fernández, el más joven miembro del concejo municipal de Sierra Gorda electo este año y primera mayoría, con 164 votos.

-¿Cuál es tu arraigo?

-Familiar. Mi papá, mi abuelo, mis tíos y primos son nacidos y criados en estas tierras, en Baquedano. Mi abuelo trabajó en el ferrocarril.

Fernández tiene 26 años y es militante de la UDI. Antes de la elección, su inscripción fue impugnada porque en el padrón apareció inscrito en un domicilio (Diego Portales #12) con otras 52 personas. Aunque el Tribunal Electoral Regional de Antofagasta ordenó la exclusión del padrón de 51 inscritos, permitió que Diego Fernández continuara con su postulación, debido a que su candidatura a concejal ya había sido aceptada por el Servicio Electoral (Servel). En Diego Portales #12 funciona una lavandería (Ver sentencia del tribunal electoral).

El concejal Diego Fernández (UDI) es uno de los que nunca ha vivido en la comuna a la que se postuló.

-¿Tú has vivido en Sierra Gorda?

-No. Nunca he vivido acá. Tengo una relación familiar. Como bien dice un refrán: “Uno no decidió dónde nacer”, pero hoy decidí dónde servir.

-¿Trajiste votantes de otra comuna?

-La verdad, y en esto voy a ser muy sincero, mucha gente, amigos míos, votan acá pero no viven acá. Pero ellos han vivido antes en Sierra Gorda y han tenido una relación laboral con la comuna.

-¿Pagaste algún bus, como se supone que algunos candidatos lo hicieron, para traer votantes?

-Yo no he pagado ningún bus.

 

50 inscritos en una bodega de Baquedano

Este año el padrón de Sierra Gorda llegó a 5.328 personas. Es decir, más votantes que habitantes (3.151).  Sólo en mayo 867 personas cambiaron su domicilio a esa comuna.

Por lo anterior, antes de las municipales se realizó una auditoría al padrón electoral, encargada por el Servel y ejecutada por la empresa Deloitte. La investigación confirmó las sospechas sobre irregularidades.

El director regional del Servel de Antofagasta, Abel Castillo, explica que encontraron casos en que los moradores no conocían a los nuevos inscritos, viviendas abandonadas (una bodega de Baquedano registraba 50 votantes), un jardín infantil ocupado como dirección electoral, e incluso direcciones inexistentes.

En esta bodega de Baquedano se registraron 50 personas para votar. Los vecinos aseguran que nadie vive ahí.

Por lo anterior, el Servel presentó una querella contra 673 personas por el delito de entrega de domicilio electoral falso y se les excluyó del padrón electoral de Sierra Gorda (ver querella del Servel). A pesar de ello, los vecinos de esa comuna vieron como decenas de minibuses igual llegaron el 23 de octubre con afuerinos que, con mapa en mano, buscaban el local de votación. “Era tan ridículo que se bajaban del minibus y preguntaban dónde tenían que ir a votar, a pesar de que los habían dejado frente al colegio”, recuerda una vecina.

Ver gráfico: Población de Sierra Gorda vs. padrón electoral

La comerciante de Baquedano Silvia Gallardo, dice que le molesta que vengan candidatos de afuera, porque no conocen las necesidades reales de la población. “Si bien ahora tenemos una buena situación y el pueblo está bonito, no siempre fue así. Antes no teníamos agua, no teníamos banco. Ahora tenemos piscina semiolímpica y una muy buena escuela”.

En el restorán de su coterráneo Francisco Torres, que estos días luce vacío por la crisis minera, se inscribieron 30 personas para votar. “Vinieron a preguntarme de la PDI y yo les dije que no conocía a esa gente, acá sólo somos seis. Todos los partidos, todos los candidatos, han acarreado votos siempre. Esto molesta mucho, pues la gente que viene de afuera tiene otras intenciones, de recaudación de fondos para sus partidos. Pero no puedo ir a reclamar solo, porque pasaría a ser el loco del pueblo”, dice Torres.

-¿Los beneficios habrán vuelto a la gente más pasiva frente al acarreo?

-Claro que sí. Lo mismo pasa con las empresas mineras, que dan momentos de comida o de alegría y la gente se tranquiliza con eso por un par de meses, deja de pensar en esto como un problema y se quedan callados.

El restorán de Francisco Torres también fue inscrito por “acarreados” como domicilio electoral. “Aquí sólo viven 6 personas y había más 30 inscritos”, dice el dueño.

 

Ver gráfico de la participación electoral en Sierra Gorda, comparativo entre elecciones municipales y de las de otro tipo (presidenciales y parlamentarias). 

 

La comuna que se va de vacaciones a la playa

Las mineras son una de las causas de que la municipalidad de Sierra Gorda sea una de las más ricas de Chile. En 2016 esta comuna tuvo un presupuesto de 8.796 millones de pesos. 1.925 millones ingresaron por patentes mineras y otros 2 mil millones por patentes comerciales de negocios en su mayoría vinculados a la minería.

Si la proyección de población del INE es correcta (3.151 habitantes), el presupuesto per cápita de Sierra Gorda fue este año de $2.791.494. Para comparar, el presupuesto per cápita de Vitacura en el mismo periodo fue de $972.000.

Pero más paradojal resulta comparar el presupuesto municipal de Sierra Gorda con el de la comuna de Tocopilla, ubicada en la misma Región de Antofagasta. Las arcas anuales de Tocopilla bordean los 4.735 millones de pesos, a pesar de que su población alcanza –según INE- las 27.800 personas. Esto significa que tiene un presupuesto per cápita de apenas $170 mil. Es decir que Tocopilla posee $4 mil millones menos de presupuesto que Sierra Gorda para casi 9 veces más población.

Ver gráfico: comparación de presupuestos municipales. 

Desde 2012 Sierra Gorda no ha logrado ejecutar más del 70% de su presupuesto (67,15% en 2015). Este año el municipio comenzó con un saldo en caja de 2.344 millones de pesos.

Con tantos recursos, esta comuna se puede dar ciertos lujos, a pesar de la crisis del precio del cobre por la que atraviesa. Los poblados tienen piscinas, plazas con wifi abierto (financiado por una minera), skateparks en construcción y estaciones de bicicletas de uso gratuito. En carpeta están la construcción de un consultorio, un liceo minero, una laguna artificial y nuevas poblaciones.

Además, todos los veranos los sierragordinos y baquedaninos son invitados por el municipio para ir de paseo a la playa y sus ancianos viajan anualmente, también a costo de la municipalidad, a algún punto turístico dentro de Chile o algún país vecino. El último “Viaje del adulto mayor” fue a Lima, Perú, y costó 64 millones 750 mil pesos.

Silvia Gallardo, dueña de un restorán en la entrada oeste de Baquedano, dice que los viajes a la costa ya son una tradición. “Todo el año esperamos la ida a la playa y el show”, dice mientras atiende a algunos camioneros. “Acá se hacen actividades todo el año”, agrega.

En el último viaje al balneario de Hornitos, en la misma Región de Antofagasta, la municipalidad gastó 90 millones de pesos. Además del traslado en buses, el municipio instaló un campamento en la playa con servicios básicos, juegos para niños y contrató diversos números artísticos.

El presidente de la Junta de Vecinos número 3 de Sierra Gorda, Henry Apablaza, sostiene que por lo menos con el actual alcalde se han visto avances, “porque antes no se veía nada”, y recuerda que el anterior jefe comunal, Carlos López (quien se postulaba en esta última elección), no pudo terminar su periodo. “Lo sacó Contraloría. Cómo puede postularse otra vez una persona así. Eso no lo entiendo de la ley. Él fue a hacer una Copa Davis a Antofagasta con plata de nuestra comuna”.

 

Los concejales viajeros

El viento pilló desprevenidos a los primeros llegados a  la ceremonia de juramento del nuevo concejo. “Es el típico de la tarde”, explica una vecina, “el que trae el polvo que viene de las tortas”. En el norte se le llama “tortas” a los cerros de relaves mineros. En Sierra Gorda una torta de varios pisos se ve desde la misma avenida principal.

“Ese es el costo que pagamos por las becas de los hijos. Apenas el mío salga de la universidad, me voy de acá”, agrega la vecina. Su hijo recibe tres millones de pesos al año de una de las mineras gracias a su excelencia académica, pero aunque la idea de la beca es que en algún momento el joven vuelva al pueblo a retribuir la ayuda que le otorgaron, la mujer confiesa que preferirían irse. “No es que nos aburramos acá, porque uno se acostumbra y la gente se conoce. Hay piscina, se hacen asados comunitarios en la plaza en los que el municipio y las mineras ponen todo… pero este polvo debe hacer mal para la salud”.

Una “torta” de relaves mineros se ve desde la calle principal de Sierra Gorda.

Las mineras, socios estratégicos de la municipalidad, son los invitados de honor de la ceremonia que se realiza en el gimnasio techado de Sierra Gorda. Ejecutivos de Sierra Gorda SCM, Centinela, Spence ocupan los primeros asientos junto a algunas autoridades regionales y familiares de los concejales electos. Más atrás se sienta un centenar de vecinos del pueblo.

“Por mi familia, por mi comuna, por mi patria, juro”, dice ante el micrófono la concejal de la UDI Jenny Lagunas, quien fue reelegida para su segundo periodo este año, con 78 votos.

A Lagunas, Contraloría le está objetando sus viajes a Cancún (México), Santa Cruz (Bolivia) y La Habana (Cuba), en los que se gastaron, entre pasajes, estadía y viáticos, $12 millones 500 mil. “No somos culpables de nada, porque son los recursos que la ley dice que podemos ocupar. Seríamos culpables si nosotros no hubiéramos hecho los cursos”, dice la concejal y defiende la utilidad de los viajes efectuados: “Si usted va a ver la piscina, es una réplica de una piscina en Israel. Lo que queremos de la playa artificial, también lo vimos afuera”.

Piscina en Sierra Gorda. Foto: twitter Municipalidad de Sierra Gorda.

Pero según la investigación de Contraloría, el alcalde y los concejales no presentaron informes que permitieran justificar los cometidos aprobados y la relación directa de estos cursos con los fines del municipio.

En el caso de la concejal Lagunas, fue dos años consecutivos a La Habana y al balneario turístico de Varadero, Cuba. La segunda ocasión -2015- como parte de la gira técnica “Salud y educación con capacidades distintas”.

En Sierra Gorda hay dos postas rurales y dos establecimientos educacionales (hasta primero medio), con 200 alumnos entre ambos.

La conclusión del informe del viaje a Cuba presentado por la concejal Lagunas, tiene sólo un párrafo de extensión: “En la comuna de Sierra Gorda no se cuentan con especialistas ni colegios especiales para niños con capacidades diferentes pero se pueden realizar convenios para que especialistas de Cuba puedan visitar la comuna y entregar su conocimiento. Al igual que los profesionales de la salud la cual también es gratuita” (ver informe completo solicitado vía Transparencia).

Contraloría sostiene que en su breve informe la concejal no entrega planificación alguna sobre una eventual colaboración.

A la concejal Deborah Paredes (independiente por la lista de la Nueva Mayoría) Contraloría le cuestiona sus viajes a Lima (Perú), Santa Cruz (Bolivia) y Buenos Aires (Argentina) por un monto total de $9.569.592.

Paredes sostiene que en este momento están apelando. “Creemos que las cosas las hicimos bien. Cumplimos con los objetivos, con las clases”, aunque reconoce que “algunos viajes no se concretan con cosas reales para la comuna, pero muchas cosas se han podido replicar, por ejemplo en salud, educación, ordenanza de los perros”.

Uno de los concejales que no fue reelegido es Jorge Morbach (PRI, ex RN), quien fue justamente el que realizó más viajes durante el periodo anterior. Contraloría le objetó 13 millones de pesos en gastos por giras técnicas a Lima (Perú), Foz de Iguazú (Brasil), Tacna (Perú) y Santa Cruz (Bolivia), además de 800 mil pesos en cobros de taxis (sólo en un viaje a Santiago de tres días gastó $335 mil).

“Me llamó mucho la atención la cultura y el cuidado de sus monumentos lo rescatable es plenamente lo que es (sic)”. Escribió Morbach en la primera parte de su informe sobre su cuestionado viaje a Lima. El documento tiene una extensión de una página y está escrito a mano con lápiz pasta azul. La mayor parte es ilegible (ver documento solicitado por Transparencia).

Los informes restantes tienen el mismo tono. Una página escrita a mano, con letra grande, pero inentendible.

Jorge Morbach asegura que no devolverá un peso. “Si yo devuelvo $100, me estoy culpando de algo que no hice”, y agrega que “todos los viajes sirvieron, me gustaría que me preguntara por lo que aprendimos”.

-¿Cuáles viajes le sirvieron para replicar experiencias o traer nuevas ideas a Sierra Gorda?

-Foz de Iguazú, Brasil. Yo no tenía idea que había un tranque.

-Un tranque…

-Claro y lo aprendí, lo fui a ver, pero son realidades distintas…

Morbach, siempre había estado entre los concejales más votados e incluso durante la suspensión del alcalde Carlos López, en 2008, asumió como alcalde suplente, pero en la última elección obtuvo sólo 17 votos. Su formalización en marzo de este año por conducción en estado de ebriedad (causa que aún está en proceso), el informe de Contraloría por sus viajes y su fracasado intento por postularse a concejal por Antofagasta, minaron sus posibilidades. “Lo de los viajes me afectó y a todos los concejales. No pueden poner a todos en el mismo saco porque unos hicieron cosas que no debieron hacerlas (…) esto me ha traído enfermedades, muchos malestares”.

Para ver los informes de viajes de los concejales durante el 2015, haga click aquí.

Ahora, ya fuera del municipio, Morbach, quien llegó a Sierra Gorda hace 25 años como funcionario municipal (encargado de mantención de vehículos), pero no vive en esa comuna, confiesa que el acarreo electoral es frecuente. “Es una vergüenza, es una corrupción…”, manifiesta.

-¿Quiénes acarrean?

-Todos, todos, todos. Me incluyo, Jorge Morbach Ahumada.

-¿Y por qué lo hace?, ¿es la única forma de salir electo?

-Pero eso fue al principio me acuerdo, ahora no. Porque todo el mundo lo hacía. Porque si mi señora vive en Antofagasta, tiene derecho a votar por mí. Cuando la PDI les preguntó, ellas dijeron que tenían el derecho de viajar a votar por mí y yo les encuentro la razón… pero no lo que hicieron con los bailes religiosos, que por una trompeta, una bebida…

-¿Se acarrea a través de las agrupaciones de bailes religiosos?

-Por lo menos hay cinco bailes en el Barrio Norte (de la ciudad de Antofagasta) que fueron arriba (a votar).

El candidato local que dice que sin acarreo, ganaba

Julio Echeverría es uno de los que se siente más perjudicado con el acarreo, ya que fue candidato a alcalde en la última elección. Obtuvo 211 votos. “Soy local y quienes votaron por mí, no llegaron acá por bailes religiosos o porque un familiar trabaja en la municipalidad. Sin acarreo, yo ganaba, porque acá no habrían votado más de 400 personas”.

Echeverría en su vulcanización de Sierra Gorda.

Según Echeverría (PRO) los municipios de Sierra Gorda se han transformado en “séquitos” donde el alcalde de turno paga con favores a sus seguidores. “Por eso, si fuera alcalde, no mantendría el tema de los viajes. Con menos recursos se pueden hacer muchas cosas. Nunca he ido al viaje que organiza el municipio. Voy a la playa con mis recursos”.

A su vez, critica algunas de las inversiones de la municipalidad. “Ven cosas en otras ciudades y las quieren copiar acá. Pero a quién en Sierra Gorda le va a servir un skatepark”.

 

¿Y quién acarreó?

José Guerrero (independiente, Nueva Mayoría) ganó la última elección por apenas 10 votos a su contrincante y exalcalde Carlos López (independiente, ex RN). La campaña estuvo marcada por acusaciones cruzadas de acarreo y cohecho.

El actual alcalde, José Guerrero.

No es primera vez que estos dos políticos se enfrentaban. En 2008, Carlos López ganó la municipal, a pesar de haber sido suspendido por la Contraloría antes de la elección. Pero Guerrero pidió la anulación del proceso por acarreo de votantes. El Tribunal Electoral ordenó la repetición de la elección. En segunda instancia ganó Guerrero.

José Guerrero gobierna la comuna desde el año 2009 y siempre es destacado con el extraño honor de ser el único alcalde de Sierra Gorda que no ha sido suspendido de sus funciones. “Yo viví 35 años acá, ahora estoy hace un año en Antofagasta porque tuve un accidente en el brazo y por la rehabilitación me fui para allá, pero vengo los fines de semana. Cuando me tiré de candidato a alcalde por primera vez, fue porque todos los alcaldes anteriores habían sido destituidos y acá no había nada, ni siquiera agua potable”, dice Guerrero.

A pesar de lo anterior, el actual edil fue cuestionado este año por sus viajes. En su caso, Contraloría le ordenó la devolución de 9 millones 600 mil pesos por cursos en Costa Rica y Medellín, Colombia. “He viajado por un tema de inclusión. Hoy el tema que está de moda es la inclusión. Creo que sólo hubo una mala recepción que esperamos revertir, porque los recursos se han gastado bien”, dice Guerrero, aunque reconoce que se le pidió a los miembros del concejo ser “más cautos” con los viajes.

En cuanto al acarreo, el alcalde responde: “Acá se postularon 15 candidatos nuevos, muchos de los cuales no los conocía, como Mauricio Campillay (DC)  y Diego Fernández (UDI), ambos elegidos. Cada candidato nuevo si viene con 20 ó 30 familiares, ya tenemos como 300 personas nuevas. No sé si eso se llama acarreo”.

-¿De quién son los buses que llegan para las elecciones?

-No te puedo decir de quién serán. Eso ya es un tema pasado. Las elecciones terminaron. Ojalá que la ley cambie, que sea residencia. Más fácil. La impugnación cuesta muy caro.

-Pero el acarreo puede traer otros vicios, como que gente acarreada se inscriba para recibir beneficios en una comuna rica como ésta…

-Acá tenemos asistente social que conoce a la gente. A través del colegio, del control de salud, tenemos registros. No nos pasa que lleguen a pedir una beca, aunque sea familiar de alguien que es concejal. No vamos a darle beneficios.

 

“Ya es etapa superada”

Carlos López es un personaje que provoca sentimientos encontrados entre los sierragordinos. Famoso por organizar, mientras fue alcalde de esa comuna, el Festival del Desierto, en el cual en 2005 cantó el mexicano Marco Antonio Solís; por protestar en medio de la filmación de una película de James Bond y por sus líos con Contraloría (leer también: “La maldición de una municipalidad rica”).

Carlos López intentó impugnar la elección de este año, pero su solicitud fue rechazada por el tribunal electoral.

Este año López impugnó las elecciones después de perder la alcaldía por sólo 10 votos frente a José Guerrero, pero los tribunales fallaron en su contra. “Impugnamos por anomalías en el proceso electoral, por pérdida de votos e infracción a la vulneración de la cadena de custodia”, explica López.

Al consultársele sobre si hubo acarreo en la última elección, López rehuyó del tema. “La elección de Sierra Gorda ya fue sancionada, el alcalde fue elegido (…) el tema de Sierra Gorda ya es etapa superada”.

-También es recurrente en Sierra Gorda que las autoridades sean de fuera de la comuna ¿por qué se produce esta situación?

-Uno no elige dónde nacer, pero sí puede elegir donde servir…

La misma frase que utilizó el concejal Fernández para defender su postulación en una comuna en la que nunca ha vivido.

 

 

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