Según expertos: Ley chilena que busca igualar los sueldos entre hombres y mujeres es ineficaz

brecha salarial

 

Puede sonar contradictorio que Chile, un país que se va a demorar 118 años en cerrar la gran brecha económica que tiene—según el informe del Foro Económico Mundial publicado el jueves—, cuente con una ley que justamente ‘regula’ la disparidad salarial. Sin embargo, según expertos, su promulgación no ha cambiado en nada la situación en del país.

La realidad de Chile, en cuanto a la igualdad de sueldos entre hombres y mujeres, está lejos de ser la ideal. El informe anunció que el país bajó siete puestos en el ranking mundial, situándonos por debajo de Bolivia (22), Ecuador (33), Argentina (35) y Colombia (42).

Una ley insuficiente e ineficaz

En 2009 se aprobó la Ley N° 20.348 que, tal como aparece en ella, “resguarda el derecho a la igualdad en las remuneraciones”. Sin embargo, según varios expertos, no es suficiente para combatir esta realidad.

En 2013, el departamento de evaluación de esta ley, de la Cámara de Diputados, presentó un informe que concluyó que las herramientas legales definidas en la ley son “insuficientes” para modificar “significativamente” la brecha salarial.

“El logro de este objetivo (la no discriminación salarial) requiere de un procedimiento efectivo y eficaz, que garantice el cumplimiento y la aplicabilidad de la norma. Sin embargo, el análisis del procedimiento definido por la ley arroja que ésta presenta obstáculos prácticos, que perjudican su ejecución”, dice el informe.

Según el mismo, este hecho está asociado a tres factores: el desconocimiento por parte de la ciudadanía de la ley; la falta de parámetros objetivos para una adecuada fiscalización y que no tenga “incentivos”, ya que solo establece una multa al empleador, lo que, en definitiva, no entrega una solución al problema que generó la denuncia.

“La reforma de 2009 ha demostrado que no soluciona esta situación. Yo creo que esta ley es bastante engorrosa porque su procedimiento no es el adecuado. Es una moción mediocre, no es seria”, dice Luis Lizama, profesor de Derecho del Trabajo en la Universidad de Chile.

El problema de fondo

Chile es uno de los países con mayor desigualdad en el ingreso entre hombres y mujeres, ubicándose en el puesto 73, de 145 países.

Según un estudio de ComunidadMujer —organización independiente que promueve la igualdad, participación y equidad femenina en los ámbitos político y laboral—, en el país las mujeres reciben un salario 17,2% menor que el de los hombres, en iguales condiciones.

Por otro lado, la nueva Encuesta Suplementaria de Ingresos del Instituto Nacional de Estadística (INE), publicada en 2014, reveló que una mujer con post grado gana en promedio $989.000, mientras que un hombre recibe $1.781.000. Es decir, casi el doble. El mismo documento revela que la brecha se va reduciendo entre menos estudios se tenga.

Paula Poblete, economista y directora de estudios de ComunidadMujer, cree que el problema de fondo es la falta de corresponsabilidad: las mujeres no comparten las mismas tareas con los hombres.

“Las mujeres seguimos a cargo de todo lo relacionado con el trabajo doméstico y del cuidado de los hijos, de forma casi exclusiva, y esto no es solo por un asunto cultural, sino legal, porque en el Código del Trabajo está definido que las mujeres son las que se hacen cargo de los hijos”, dice Poblete.

El diputado Nicolás Monckeberg (RN), integrante de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social, cree que no basta con prohibir las discriminaciones y sancionarlas, dice que el problema es la baja participación de la mujer en el mercado laboral.

“La mujer no participa igual que el hombre y eso se relaciona con el hecho de que no se den las condiciones de equiparidad. Hoy es más caro contratar a una mujer que a un hombre y eso no es posible, porque los hijos los crían los dos”, dice Monckeberg.

Posibles soluciones

Según el informe del Foro Económico Mundial, Chile tardará 118 años en cerrar por completo la brecha económica.

Poblete cree que, a esta velocidad, es fundamental reforzar la ley de igualdad salarial.

“Debemos poner acciones que cambien esta realidad, como por ejemplo un post natal obligatorio para los hombres y que el derecho de sala cuna sea un derecho que tengan todos los que trabajan”, dice.

Osvaldo Andrade, diputado PS integrante de la Comisión de Trabajo y Seguridad Social, dice que el problema está en la “conceptualización entre una similar condición o calidad. Eso no quedó claro en la ley, entonces toda la fiscalización y las multas quedan endebles, porque hay una precariedad”.

Según él, hay voluntad del Gobierno de mejorar la situación, pero dice no saber qué se ha propuesto para lograrlo.

“Es necesario crear las condiciones para que se contraten a más mujeres. Es decir, mejorar la capacitación, crear jornadas de trabajo más flexibles y compatibles con las distintas labores que tiene una mujer. Hay que imponerle al hombre obligaciones parentales similares a las de ellas, porque no puede ser que toda la carga del cuidado de los hijos se le de a uno solo. Eso, sin duda, las deja en desventaja en el mercado laboral”, dice el diputado Monckeberg.

 

 

 

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